Lectura breve
Entre cinco y ocho minutos de lectura sobre el tema de la semana: deuda compartida, gastos hormiga, planificación de vacaciones o aportaciones desiguales, entre otros.
Seis semanas, un formato de conversación por semana y un ritmo pensado para no exigir más de media hora de dedicación conjunta.
El material semanal sigue el mismo orden interno, para que la pareja sepa qué esperar sin necesidad de leer instrucciones largas cada vez.
Entre cinco y ocho minutos de lectura sobre el tema de la semana: deuda compartida, gastos hormiga, planificación de vacaciones o aportaciones desiguales, entre otros.
Una hoja con la estructura de esa semana: duración total, orden de turnos, preguntas guía y una nota sobre cómo cerrar sin dejar temas abiertos.
La pareja elige un momento de la semana, sigue el formato y lo lleva a la práctica en una conversación de entre quince y treinta minutos.
La ronda de diez minutos. Cada persona dispone de cinco minutos seguidos para hablar de un gasto que le preocupó esa semana, sin interrupciones ni comentarios del otro hasta que termina el turno.
El mapa de gastos compartido. Se dibuja en una hoja, de forma visual, en qué se fue el dinero común del mes, sin juicios previos, para hablar después sobre patrones y no sobre culpas.
La pregunta sin reproche. Un listado de preguntas reformuladas para explorar un hábito de gasto ("¿qué sentiste al comprarlo?") en lugar de cuestionarlo directamente ("¿por qué gastaste eso?").
Un resumen de los temas que se abordan durante el curso, en orden.
| Semana | Tema central | Formato asociado |
|---|---|---|
| 1 | Cómo se aprendió a gastar y a ahorrar | El árbol del dinero familiar |
| 2 | Gastos hormiga y gastos que sí importan | El mapa de gastos compartido |
| 3 | Aportaciones cuando los ingresos son distintos | La ronda de diez minutos |
| 4 | Deudas y gastos que no se mencionan | La pregunta sin reproche |
| 5 | Ahorro a largo plazo frente a disfrutar hoy | El acuerdo de los dos horizontes |
| 6 | Revisión conjunta y siguiente etapa | La conversación de cierre |
La lectura y el formato suelen requerir entre diez y quince minutos de preparación individual antes de la conversación conjunta.
Sí. El acceso a los materiales no está limitado por fechas, así que cada pareja puede seguir su propio ritmo.
Un cuaderno o unas hojas para las notas y, en algún formato puntual, una impresora para las plantillas visuales, aunque también pueden dibujarse a mano.
No. El acompañamiento se centra en la comunicación durante las conversaciones, no en recomendaciones sobre inversión, ahorro o gestión de deuda.
Revisa los escenarios más habituales antes de decidir la modalidad que mejor encaja.